La Iglesia Luterana Salvadoreña por medio de la Pastoral del
Migrante ha desarrollado un trabajo de apoyo a Niñas, Niños y Adolescentes-NNA. que han retornado de la
frontera de México con los Estados Unidos.
Este apoyo ha sido posible gracias a la cooperación del
Servicio Luterano Mundial – LWR[1].
Este trabajo se realiza en coordinación con una Red integrada con Iglesias e instituciones
del Estado, Organizaciones no Gubernamentales como: el ISNA, el CONNA, la DGMR,
IDUCA, Tutela Legal, Cruz Roja, PROCOM, INSAMI, FESPAD, CARITAS El Salvador,
Save & Children, Plan Internacional, ACNUR y COMIGRANTES.
Para el 6 de septiembre el equipo de atención de la ILS,
estuvo presente en las instalaciones de la Dirección General de Migración, con
el fin de estar presentes a la llegada de los NNA y hacer entrega de los
respectivos paquetes de víveres a los niños/niñas o familias retornadas. En
esta ocasión estuvo presente el Obispo Medardo Gómez, para conocer el proceso
de recepción de personas retornadas y el procedimiento de entrega de los
víveres. Como equipo se participó de una reunión de equipo multidisciplinario.
Cada paquete contiene: frijoles, arroz, aceite, sardinas,
galletas, azúcar, café, avena y otros, calculado para sostener a una familia de
cinco miembros durante un mes, tiempo en el que se espera que puedan retomar
sus actividades normales e incorporarse de nuevo a las actividades productivas.
La Crisis Humanitaria, surge del clamor de las personas
migrantes de la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los y las salvadoreñas,
lo cual va más allá de nuestras fronteras convirtiéndose en un clamor
generalizado demandando mejoras de las condiciones de vida de los países del Sur.
Como Iglesia se hace lo que se puede con los pocos recursos
que se cuentan. Es un servicio con amor y responsabilidad, a partir del llamado
evangélico de Proteger al extranjero, al migrante, y más cuando los migrantes
son nuestros paisanos, nuestros vecinos, nuestra familia sanguínea y fraterna
en la fe.
Hasta la fecha, la mayoría de los retornados vienen vía
terrestre de la frontera de México /USA, en buses con matrícula mexicana contratados
exclusivamente para el traslado de los migrantes, los cuales entran por la
frontera de Las Chinamas y en términos de dos horas y media a tres horas van
llegando uno a uno en el transcurso de la mañana a las instalaciones de la
Dirección General de Migración y Extranjería.
En la DGME, ya está todo preparado para la recepción, hay
personal técnico especializado que les recibe y atiende en las diferentes áreas:
Salud, se les da alimentación, atención psicosocial, Asistencia legal para
quienes necesiten hacer las respectivas denuncias en el caso de haber sufrido
violaciones a sus derechos humanos.
Los Medios de comunicaciones nacionales e internacionales, mucho
han hablado de NNA no acompañados, pero lo que refleja la realidad de los
retornados hasta ahora atendidos, es que la mayoría de los NNA viajan
acompañados por lo menos de un familiar, ya sea la madre, padre, hermana, tía,
etc. Según las informaciones obtenidas, se dice que posteriormente
vendrán los deportados desde los Estados Unidos, quienes llegarán al aeropuerto
internacional “Mons. Oscar A. Romero”, en Comalapa, en el departamento de La Paz.
Revda. Blanca Irma Rodríguez.
20 septiembre
2014.
[1] https://www.kintera.org/site/c.dmJXKiOYJgI6G/b.9194315/k.6F0C/Unaccompanied_Children/apps/ka/sd/donor.asp?c=dmJXKiOYJgI6G&b=9194315&en=bkLLK0PHKaIUKaOKI9JRJ6NUKuJYL3MNIfLXLjOXJkJZKaNTLyH