La creación fue hecha por Dios[1],
y aunque al principio la tierra era un caos, confusión y obscuridad, Dios la
ordenó, su Espíritu aleteaba sobre las aguas. En el primer día, Dios le puso
luz, la iluminó creando así el día y la noche; En el segundo día, Creó el
firmamento, el cielo. El tercer día creo los mares y la tierra, creó también las
hierbas y los árboles con frutos y semillas y Dios estaba muy complacido de su
obra. El día cuarto, Dios creo los
luceros en el firmamento, el sol para que alumbre de día y la luna para que
alumbre de noche y las estrellas. El día quinto, Dios creo los animales
vivientes: los salvajes, las aves y los peces y les ordenó multiplicarse y
llenar la tierra y los mares. El sexto día, hizo Dios al Ser Humano, a imagen y
semejanza lo hizo. El Día séptimo. Dios revisó todo lo que había hecho y vio
que era bueno y este día cesó de toda labor creadora y bendijo Dios el día
séptimo y lo santificó.
La Biblia nos dice en Génesis (cita) que en 6 días hizo todo
lo que existe, y que el séptimo lo utilizó para descansar, después de haber
realizado un arduo trabajo. Dios hizo los cielos, la tierra, los mares, los
animales y en la evaluación que hizo el séptimo día, vio que todo era bueno.
Dios estaba complacido de su obra.
Pero hay algo que ahora existe y que Dios no creó... Las
fronteras. Entonces cabe la pregunta, ¿de
dónde salieron las fronteras? ¿Quién
las creó? Estas son inventos humanos para dividir la creación de Dios. Esa
unidad planetaria perfecta, integrada y equilibrada creada por Dios y entregada
al ser humano para que la señoreara.
¿Que son la fronteras?
De las que tanto se habla y algunas que ni se ven. Las fronteras son divisiones
de territorios para definir y delimitar los países, y los recursos que éstos
contienen. De allí que unos sean más afortunados que otros dependiendo del país
o región en la que le tocó nacer y vivir. Los que nacen en país rico tienen
todas las posibilidades de crecer y desarrollar sus capacidades, sus dones y
talentos; mientras los que nacen y viven en países pobres y empobrecidos tienen
dificultades para salir adelante y forjarse un futuro prometedor para sí mismos
y sus familias.
Con todo; no existe en la biblia, ninguna evidencia que Dios
haya marcado algún tipo de frontera, ni físicas ni imaginarias. Estas son
creación humana, motivados por los intereses particulares y el egoísmo del ser
humano. Existen fronteras naturales, estas pueden ser: terrestres: como ríos,
lagos, valles, volcanes. Marítimas: penínsulas, islas, golfos, estrechos,
esteros y las hay también aéreas. Pero además, el ser humano ha construido
otras fronteras artificiales: Muros, cercas, vallas, mojones. También hay otros
tipos, como las culturales, sociales, económicas y étnicas. Todas ellas con un
solo fin, poner límites de seguridad que coartan la libertad del Ser y hacer
del Ser Humano, de manera que no exista el libre tránsito de personas en
detrimento de los más vulnerados.
Estas fronteras rompen con la lógica de la creación, Dios
creó la tierra y la entregó en calidad de mayordomía al ser humano, para que libremente
hiciera uso responsable y racional de los recursos en su propio beneficio de
manera colectiva. Pero el Ser humano en su dureza de corazón y actitud egoísta
ha tomado la creación divina como posesión personal e individual haciendo uso
abusivo de los bienes de la creación.
Las fronteras han creado países, donde los gobiernos han
creado la soberanía de sus pueblos, olvidando que antes está la soberanía de
Dios, el gobierno de un país tiene la autoridad dentro de esos límites
fronterizos. La diferencia está marcada por el amor o desamor. Lo que ocurre en
o cerca de una frontera, puede o no interesar al país con quien se limita. Todo
dependerá del amor que al final está marcado por los intereses. Lo que ocurre
más allá o cerca del área fronteriza ya no es de su incumbencia siempre y
cuando esto no afecte los intereses de la soberanía nacional.
Dios hizo el amor porque Él es amor y porque quiere que
todos sus hijos e hijas vivan una comunidad fraterna donde el amor sea el
ingrediente sazonador de todas las relaciones personales y sociales. Por eso no
comprende ni acepta límites fronterizos, ni comprende de ilegalidades, para él
todos somos legales porque vivimos en el planeta que él hizo para la humanidad.
El concepto de ilegal o ilegalidad, se aplica a: la personas en condición de
migrante que no porta su respectiva documentación de ingreso al país de
destino. Siendo los mismos países los que con sus políticas dificultan su
obtención.
El migrante es el extranjero, del cual tanto nos habla la
Biblia que hay que proteger al extranjero. Esto por varias razones, un
extranjero al abandonar su país, por las causas que sean se vuelve una persona
vulnerada y vulnerable. El migrante en cualquier parte del mundo es un
necesitado: moral, espiritual y materialmente. Son personas vulnerables,
expuestas a toda clase de dificultades: marginación, exclusión y explotación.
Desde el punto de vista de la teología no se debe hablar de
ilegales, sino de inmigración indocumentada, es la situación de los extranjeros
que ingresan a un país son el permiso del gobierno, por falta de una visa de
ingreso, en violación a las leyes migratorias del país o permaneciendo más
tiempo de la fecha de expiración del documento autorizado.
De allí que mucha gente se vea en la necesidad de migrar sin
la documentación requerida por la ley de inmigración. Este flujo migratorio se
da en el marco de la comprensión de que: “Siendo
la tierra creación de Dios nadie es ilegal en la tierra”, Este también fue
el lema elegido por la Iglesia Luterana Salvadoreña para caminar con el pueblo
en su peregrinación del 6 de agosto de 2006. En ese año la peregrinación se
llevó a cabo del parque Centenario a la iglesia La Resurrección, en la calle 5
de noviembre. Como ya es tradición cada año se elige un lema que guía el
trabajo institucional y que sirve de lema para el recorrido que sale a las 8:30 horas, caminando
en procesión por la Alamenda Juan Pablo II a doblar a la derecha en la Segunda calle poniente finalizando en la calle 5 de noviembre con un acto cultural. Muchas personas de todas las edades, luteranos y no luteranos se dan cita para celebrar ese día el aniversario de la instauraciòn del obispado luterano en el marco de las festividades al Divino Salvador del Mundo, patrono de El Salvador.
Revda. Blanca Irma Rodríguez
San Salvador, Febrero de 2013.





