martes, 5 de agosto de 2014

PASTORAL DEL MIGRANTE

El Sínodo Luterano Salvadoreño, creó en 10 de noviembre la Pastoral del Migrante en el marco de la celebración del I Congreso Luterano de Sínodos Hermanos, conformados Por Southwest Californai, Sierra Pacific, Greater Milwaukee, Metropolitan Washington, D.C. y el Sínodo Luterano Salvadoreño. Realizado en la Universidad Luterana del 9 al 11 de noviembre del 2012.  El lema que nos guió en esta ocasión fue: “Siendo la tierra creación de Dios, nadie es ilegal en ninguna parte del mundo”. En esta ocasión se hizo un análisis sobre el acompañamiento mutuo en los procesos de atención integral a los migrantes: Sínodos compañeros y Sínodo Salvadoreño.

El objetivo de esta pastoral es: Contribuir desde el mandato evangélico y desde nuestra identidad luterana, a velar por las condiciones de seguridad y justicia en que los hijos e hijas de Dios realizan estos desplazamientos.  Esta pastoral se describe como: El trabajo comprometido con el tema de los movimientos migratorios humanos, que la Iglesia Luterana Salvadoreña ha venido desarrollando desde hace varios años, y continua haciéndolo, como parte de su misión evangélica. La historia de migración en el país viene desde hace un siglo. En las primeras décadas del siglo pasado (XX) la población migrante fue de los hombres, quienes abandonaban su hogar y sus seres queridos para buscar mejores condiciones de vida en proyectos de las grandes empresas enquistadas en la región.
De esta manera grandes grupos migratorios en grupos grandes y pequeños migraron a Panamá a la construcción del canal internacional, igualmente para los países de la costa atlántica: Guatemala, Honduras y Nicaragua para las grandes plantaciones de banana. En la década de los años 70 y 80 ya de evidencian cambios importantes, la mujer se va incorporando a la productividad, por eso mismo, se ve en la necesidad de migrar y dar sustento a su familia. En estos momentos, es nuestra niñez la que está migrando, lo que ha generado según algunos entendidos una “crisis de la humanidad”.
Esta pastoral del Migrante encuentra su fundamentación bíblica en: Mateo 18: 26: Dejen que los niños vengan a mí, y no se los impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos, nos dice Jesús. Ahora unos les expulsamos y otros les negamos la entrada y la acogida.  MT. 2: 13-15:  La vida de un niño estaba amenazada, sus padres avisados por el ángel de Dios, deciden abandonar su tierra y refugiarse en tierras extranjeras.  Los padres (José y María) por amor a su hijo se aventuran y se exponen a los peligros de la noche y del camino y se refugian en tierras extranjeras (Egipto).  Ex. 2: 1- 10. El libro del éxodo nos relata la historia de liberación de un pueblo que en busca de la sobrevivencia, migró para tierras lejanas al otro lado del desierto de Sahara.

Son muchas las personas que a diario migran en busca de mejores condiciones de vida, los países que presentan mayores porcentajes son: Guatemala, Honduras y El Salvador, además de estos también presenta en menor escala Nicaragua y México. La situación de violencia en la región producto de la pobreza y la falta de oportunidades, especialmente para los jóvenes que están en búsqueda de construir condiciones dignas para su vida, son las causas principales que motivan su salida.
Frente a esta situaciones la ILS se hace las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los desafíos para nuestra iglesias en la incidencia de políticas gubernamentales. ¿Cuál debe ser nuestra apuesta a corto y mediano plazo en la atención conjunta de la población migrante.

Este año 2014 en sus primeros meses de invierno se ha presentado el fenómeno climatológico conocido como “del niño”, que se hace sentir por su sequedad y la consecuente pérdida de los cultivos por la falta de lluvia. A la fecha ya se reportaron pérdidas en los cultivos de maíz y frijol especialmente en la zona oriental del país, así como en las plantaciones de café a causa de la Roya.   Esta situación tiene consecuencias directas en la migración porque las familias que dependen de la agricultura, este año no van a sacar producción ni para su propia alimentación, mucho menos para pagar sus créditos agrícolas bancarios. Por lo que se cree que la migración podría aumentar si no se toman medidas urgentes y efectivas para aliviar esta situación.

Por todo lo anterior y más, que aquí en este resumen no se expresa, el país no está preparado para absorber a los hermanos /as que en calidad de deportados puedan regresar. Esto vendría a profundizar la crisis interna que ya se vive, algunas de estas razones son: Estos jóvenes ya han asimilado otra cultura, otras costumbres, otros hábitos de vida que es limitan su incorporación a esta sociedad. Los deportados en su mayoría son jóvenes que han realizado actos delincuenciales y que ameritan un tratamiento especial profesional, el fenómeno de Migraciòn va mutando en la medida que los movimientos sociales actúan en la línea de responder a las exigencias de su realidad.  Ahora es la niñez la que migra por lo que el tratamiento también amerita de cambios.
Una adecuada coordinación entre las dependencias del Estado, las distintas Ong´s y las iglesias Juntamente con los organismos internacionales dentro y fuera del país, podrían ser una buena alianza que contribuya a un tratamiento regional de la problemática. Coordinaciones con instituciones como: OIM, LIRS, LSS. ELCA, FLM, entre otras.
En esta pastoral se trabaja en orden a tres ejes temáticos:
1. Jóvenes deportados que están acusados de realizar actos delictivos.
2. Vulnerabilidad del medio ambiente.
3. La pobreza.
Revda. Blanca Irma Rodríguez
Coord.  Pastoral del Migrante
Sínodo Luterano Salvadoreño.

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